PARTE III: CÓMO PUEDO HACER FOTOS MACRO. INVIRTIENDO EL OBJETIVO.
En la entrega de hoy vamos a tratar de la inversión de objetivos. Con esta técnica simplemente damos la vuelta al objetivo, y encaramos su parte frontal, es decir, donde lleva la rosca para los filtros, con la montura de la cámara, dejando la montura del objetivo al aire libre. Aunque haya valientes que simplemente sujeten el objetivo invertido contra la cámara con la mano, lo suyo es hacerse con un anillo inversor, que por un lado tiene una rosca macho de filtro y por el otro una montura de bayoneta. El anillo lo enroscamos al frontal del objetivo como si se tratase de un filtro cualquiera, y de esta manera lo podemos colocar en la montura de la cámara de manera invertida.

Anillo Inversor BR-2A de Nikon, de 52mm de diámetro.

Colocación invertida de un 50mm f/1,4
Los aficionados al bricolage pueden pegar una arandela de un filtro a una tapa de cámara, a la que habrán ahuecado. Es importante utilizar un buen pegamento, para no llevar un disgusto.
El principal inconveniente de este método es la pérdida de todos los automatismos, es decir, del autoenfoque, de la medición de la exposición, así como de mantener el diafragma siempre abierto. En la época de dominio de las cámaras analógicas, existía la posibilidad de aplicar a la montura del objetivo un anillo que mantenía el diafragma abierto para enfocar y luego, mediante un cable disparador doble, lo cerraba a la vez que funcionaba el obturador. Actualmente, la marca Novoflex, dispone de un anillo doble unido por un cable que permite mantener todos los automatismos, pero solamente está disponible para Canon.
La principal ventaja de la inversión del objetivo es que se obtienen grandes aumentos con objetivos estándar, manteniendo una gran calidad. Al igual que con los tubos de extensión, se consiguen mayores aumentos cuanto menor es la focal del objetivo invertido.
La siguiente tabla corresponde a los datos facilitados por Nikon para su anillo inversor BR-2ª.

Tabla de aumentos facilitada por Nikon con su anillo inversor BR-2ª

Ampliación de un objetivo de 50mm invertido

Ampliación de un objetivo de 35mm invertido

Ampliación de un objetivo de 24mm invertido
Los objetivos más adecuados son aquellos que tienen anillo de diafragmas, pues eso nos permitirá utilizar cualquier diafragma, no como en el caso de los modernos objetivos que no disponen de tal anillo, que cuando no están colocados en la cámara muestran su diafragma cerrado al valor f/ más alto, lo que nos dificulta el enfoque y nos obliga a disparar siempre con el mismo diafragma. Esto se pude solucionar accionando con la mano la palanquita que mueve el diafragma, de modo que podamos enfocar con el diafragma más abierto, y después soltar la palanquita para hacer la foto. Si estamos fotografiando insectos, esta es una dificultad más a sumar, si bien con práctica se puede conseguir.Cuanto más parecido sea el diámetro del diafragma mirando por ambos lados del objetivo, mejores resultados ópticos obtendremos invirtiéndolo.

Imagen con un grado de ampliación del 1:1 obtenida con un 50mm invertido

Fotografía de mosca con un factor de ampliación de 1,8x obtenida con un 35mm f/1,4 invertido
Hasta ahora hemos considerado la inversión del objetivo acoplado directamente a la cámara, pero podemos hacerlo sobre otro objetivo también con buenos resultados. Para ello nos hace falta un anillo adaptador que se enrosca a los frontales de ambos objetivos, como los de la marca Kirk. Con esta técnica, colocaremos siempre el objetivo de mayor focal en la cámara. Los mejores resultados los obtendremos con focales entre 100mm y 200mm puestas en la cámara y objetivos invertidos de 50mm a 24 mm.
RECAPITULANDO:
- Precio muy asequible.
- Buena calidad en relaciones por encima del 1:1
- Proporcionan mayor aumento cuanto menor es la focal del objetivo con el que se utilizan.
- Se pueden acoplar sobre objetivos colocados en la cámara para obtener más aumento.
Artículo por Ángel Diego

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